
Martes 04 de febrero
de 2005
Cuenta Borges (dale con Pernía,
que voy a hacer, me gusta la literatura de Borges) y Sun Tzu,
en su "Arte de la Guerra" que los generales derrotados
deben (o deberían) suicidarse. No soy un tipo que se
meta en política, no me interesa, y siempre lo vi como
algo realmente sucio, armado de componendas, de arreglos a
último momento, de uso de la fe del otro. No me caracterizo
por ser precisamente un creyente (aunque sí un ingenuo).
El 30 de diciembre de 2004, en un recital
de la banda "Callejeros", una bengala dió
fuego al interior de un local llamado "República
Cromagnon", causando 192 muertos. El local destinado
a los recitales no tenía los mínimos implementos
destinados a la seguridad: en el techo había paneles
acústicos y medias sombras absolutamente inflamables.
Desde mi psicóloga hasta una amiga, desde una ex novia
hasta una aspirante a amante, varias personas que conozco
se vieron involucradas en la tragedia, porque sin dudarlo,
la ciudad entera se vió involucrada en la tragedia.
Los Hospitales no dieron abasto durante el Año Nuevo,
y muchos empleados públicos (léase: doctores,
enfermeros, camilleros, asistentes) muchos desempleados públicos
o contratados para la ocasión (léase terapeutas,
psiquiatras, paramédicos) fueron a prestar su granito
de arena.
A más de un mes de la tragedia,
la investigación resolvió que el dueño
del local, o por lo menos, quien lo gerenciaba, un tal Omar
Chabán, esté preso, con una inhibición
sobre sus bienes de 52 millones de dólares. La banda
misma, acusada de no haber prestado la seguridad que el local
requería, está imputada. Hasta aquí,
todo ok.
La investigación y el movimiento
periodístico se han ocupado de señalar como
segundo partícipe necesario de la tragedia al Dr. Ibarra,
Intendente de la Ciudad de Buenos Aires. Pero hay algo que
hace ruido y es lo siguiente: hace poco se votó para
interpelar al Dr. Aníbal Ibarra en la Legislatura de
la Ciudad, y se obtuvo por diferencia mínima (tres
votos) un rotundo no. El Dr. Ibarra se presentó igualmente
y por estos días lo están juzgando. Ha propuesto
hacer un referéndum, donde la Capital Federal de la
República Argentina elija si se queda o se va.
Desde tiempos inmemoriales este país
se ha manejado bajo los hilos de la corrupción. Si
hay algo que no cuentan las escuelas sobre nuestra Independencia
de la Madrastra Patria España, es que simplemente,
los dueños de la pelota (Y el ganado, y el campo, y
el trigo) se alzaron en armas, hartos de andar pagando contribuciones
por sus exportaciones. Si hay algo que no cuentan las escuelas
es que Sarmiento, harto de ver morochos por todo el país,
hizo traer a los pobres más pobres de Europa, a precio
vil, para que hoy digan de Argentina (en realidad, de Buenos
Aires) que es "la Capital más europea de Latinoamérica".
Y si hay algo que no se ha dicho es que desde que tengo memoria,
se pagan coimas en los boliches para evitar las inspecciones
de la Ciudad, lo cual juega contra tu-mi-la de todos seguridad.
En la semana siguiente a Cromagnon
uno podía ver a los cartoneros llevándose pa
casa flamantes sillones de cuero (inflamable, por supuesto)
que los dueños de los Boliches de Recoleta, (sí,
esos mismos que todavía figuran como baldío
en el catastro municipal y que pagan impuestos a la ciudad
como tales, aún en el barrio más caro de toda
la Nación), habían decidido omitir de su próxima
inspección. Alfombras, pedazos de barra, incluso adornos
(al estilo Recoleto, léase CARISIMOS) fueron retirados
puntualmente por los cartoneros, que como bien dice aquella
frase en inglés "One man´s meal is another
man´s poison".
Ahora el Dr. Ibarra, pruebas en mano,
asegura que se hicieron pruebas a tres mil boliches de la
Autónoma, que durante su mandato (el segundo ya) se
ha trabajado a destajo, y que "siente culpa, pero no
remordimientos".
Como en Argentina (achiquemos el paso,
Pepe...en Capital Federal) todo se parece a todo, esto se
parece a una puesta en escena también. Lo que se juega
hoy en la Legislatura de la Ciudad no es la resolución
de la muerte de 192 personas. No es el reparto de culpas,
no es la búsqueda del fin de la coima. Es, apenas,
el futuro político de un hombre que se niega a renunciar,
asumiendo que en su grupo de trabajo hay gente que no hizo
su trabajo.
Como dice Borges "Nuestros generales
derrotados omiten el rito del suicidio". Nuestros políticos,
omiten el rito de la renuncia.
Ah, pongo dos guiones nuevos en línea.
Gracias a Chez Estrada y a Mariana Peretti por ponerme a laburar.
Saludos a todos.
Pepe
# 5 de enero
de 2005
Hace algunas semanas no podía
dormir. Según el encargado de mi edificio, que practica
"reiki", mi departamento estaba cargado de malas
influencias astrales, sucio espiritualmente hablando, y bastante
desarreglado. Teniendo en cuenta que yo vivo adentro, bueno,
no fue una gran novedad lo de desarreglado. Vino, hizo una
curación, me habló de vidas de otros planetas,
de cuerpos astrales, de almas, de auras y al final, arreglamos
para poner el videocable de manera ilegal y compartir con
un buen truco, la conección a Internet banda ancha.
Sin embargo, yo tenía
otra idea con respecto a mi insomnio. Tenía ganas de
escribir un guión, y eso me estaba impidiendo dormir,
pero al mismo tiempo tenía un vacío intelectual
más o menos del tamaño del caballo de Troya
(Tirios incluídos). Sin embargo, me senté a
laburar (cuatro de la mañana a siete de la mañana
es un gran horario para trabajar, todo está en silencio)
y poco a poco fue saliendo el guión. Tardé unas
dos semanas en parirlo, anotarlo en el Registro Civil, y cambiar
sus pañales (es una buena metáfora para decir
"corregir cagadas") pero aquí está
"Neurosis Poética". Espera el bautismo de
tu lectura.
P/D: sigo tan insomne como
siempre. Alguna sugerencia?
#
12 noviembre de 2004
Amigos:
He recibido varios emails
de amigos de todo el mundo, a los que les gusta el sitio,
les gustan los cuentos, los guiones y los poemas. Agradezco
los múltiples comentarios de amigos de lugares tan
lejanos como México, Perú, Grecia, y de muchas
partes de Argentina, de España.
Algunos amigos me plantearon
la necesidad de poner cuentos nuevos. Por el momento voy a
defraudarlos: no tengo ganas de escribir cuentos y sí
tengo muchas ganas de escribir poesía. Mis pobres recursos
de escritor me indican que mande “La esposa del Teniente
General”, que no sé si es un cuento bueno, pero
para mí tiene mucho de profético: Lo escribí
cinco años antes de leer “El Dictador”
de María Seoane y Vicente Muleiro y luego de esto,
lo corregí. El final no sé si es profético,
porque nuestros generales derrotados siempre omitieron la
regla de honor de los generales derrotados. No deja de ser
paradójico que quienes insisten en ordenar reglas a
los demás no respeten las propias.
También me llegan comentarios
(sobretodo) por El Cristo. Como sé que gusta, va uno
nuevo. Agradezco las sugerencias y los cariñosos saludos
de todos, y como siempre, sigan mandando amigos a visitar
la página.
Como saben mis amigos, soy escritor por elección y
guionista por necesidad de pagar en el supermercado. Sin embargo,
poco a poco y con paciencia ,(sin saliva), le fuí encontrando
el gusto a escribir para cine, y empezar a pensar en torno
a una historia contada con una cámara. Termina siendo
fascinante si uno escribe sobre lo que quiere y si uno no
escribe lo que quiere, termina siendo trabajo, y efectivamente
paga el supermercado y alguna que otra cosita...
Un abrazo
Pedro
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