Pedro Crabajal > ESCRITOR
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Delincuentes ©

- Tengo hambre.
- No entiendo cómo puedes tener hambre. Hace media hora que comimos.
- Es inherente a mí. Tu fumas todo el tiempo, bueno, yo como todo el tiempo.
- Yo prefiero trabajar con el estómago vacío. Nunca has tenido inconvenientes, como, tener que correr?.
- Es que tú no sabes el truco.
- El por qué estás tan flaco, aún comiendo tanto? (silencio) O hay otro truco más?
- Ensaladas.
- Ensaladas?
- Ensaladas. Las ensaladas hacen que no engordes, que tu cerebro tenga la sensación de haber comido mucho.
- Cómo es eso?
- Cuando cómes una ensalada, inevitablemente tardas mucho tiempo. Una ensalada es algo que no es fácil de comer, el tenedor siempre se te resbala, el tomate sale disparado, la lechuga es incívil.
- La lechuga es la mentira de la ensalada. No es un vegetal. O al menos, parece demasiado vegetal para comerla con facilidad.
- Dicen que los ricos tienen tenedores especiales para ensaladas. Yo prefiero no comer con los ricos. Jean Paul tiene seguro. Por eso voy a comer tan poco con él, aunque lo aprecio. Porque come con tres tenedores distintos.
- Pero vuelve a lo del truco.
- No hay nada más que eso. Comes ensalada, engañas a tu cerebro y a tu estómago y ya.
- .......
- Así es.
- Es raro eso de afirmar sobre el silencio. Yo me quedé callado y tu dijiste así es.
- Sí.
- Igual, me gusta alinear las ensaladas con aceto balsámico.
- Tienes gustos jodidamente ricos para un delincuente. Aceto balsámico, qué es eso?
- Es como el vinagre, pero negro.
- Vinagre de manzana.
- Vinagre de Módena.
- Eso es una fruta?
- No. Es más bien como una ciudad en Italia.
- Y qué trae este vinagre.
- Aceto balsámico. No sé, es distinto, es más suave y más rico. También le pongo a las ensaladas aceite de oliva.
- Tienes ancestros italianos?
- No lo sé. Nunca hice mi jodido árbol genealógico. Es muy difícil cuando tu madre es madre soltera y no te dice quién fué tu padre, porque tu abuela hizo lo mismo con ella.
- Has leído alguna historieta sobre delincuentes?
- Me entretengo más siendo uno. Sabes, nunca me gustó leer.
- Pareces el estereotipo de un gángster italiano, alguien que cree que va a llegar a una cima que nunca va a llegar. Deberías seguir con las modas actuales. O al menos actualizarte un poco. Deberías ser ya un cubano como el de la película de Pacino, o uno de los de Miami Vice. Tienes gustos demasiado caros y viejos para tu oficio. Espero que no creas todavía que las prostitutas y el juego son los únicos vicios que pagan.
- Soy bastante más inteligente que eso. Te mentí. Leo bastante. De hecho, casi no miro tv.
- Eso es malo para alguien que va en camino a asesinar a alguien, pagado por un tercero.
- No soy muy distinto a tu padre o tu abuelo.
- Oye, con la familia no.
- No me estoy metiendo con tu familia. En realidad, me estoy metiendo con el jodido orden del mundo.
- A ver, explícame.
- Los seres humanos insistimos con distinguirnos de los animales. Y no podemos. Mira, seguramente hay en este momento, alguien parado en una tienda de mascotas. Ése alguien, que se considera a sí mismo un alma buena, está viendo un hámster. Y siente pena por él, porque no tiene su libertad. Ve a un hámster, dentro de una jaula y piensa: Pobre animal, no se da cuenta que está enjaulado.
- Adónde vas con todo esto? Ensaladas, hámsters. Nunca he conversado tanto antes de ir a limpiar a alguien.
- Déjame terminar. El tipo vé al hámster y dice: pobre animal, no sabe que está encerrado en una pecera de tres por cuatro, con un maldito dispositivo para tomar agua. El hámster tiene que chupar de ése dispositivo para tener agua.
Y él hombre que siente pena por ése animal, camina las mismas calles de siempre, de vuelta a su casa, porque siente que las que conoce no son seguras, y se va tomando en el camino, una bebida dietética con pajita. Los hombres y los animales nos parecemos.
- Eso quiere decir que el tipo no caminaba las calles que no conocía, al igual que el hámster no salía de la jaula? Eso quiere decir que nosotros no somos libres?
- Que yo sepa, estás yendo por la avenida cuarenta, que es la que todo el mundo usa. Sabes que hay un camino más corto por Riverdale? Y toma otro ejemplo. Los lotanagas y los gondos. Ya te explicaré quiénes son. Quizá haya gente que diga que nosotros somos unos asesinos a sangre fría, y que un tipo, allá, en el alto Manhatann, no sabe que está viviendo sus últimos momentos de vida. Pero ésto es Estados Unidos y muchos tienen armas, nosotros podríamos estar viviendo nuestros últimos momentos de vida y no saberlo. El tipo podría estar avisado de que vamos a ir a visitarlo. Podría haber contratado matones para limpiarnos a nosotros. Nadie sabe cuando muere.
- Eso es verdad. El marido de mi hermana salió una tarde entero de casa y volvió muerto a causa de un borracho que lo atropelló.
- Pero, quién nos acusa de crueles se olvida que en nuestro pasado, y hasta hace no tanto, los gondos a los brahamanes los mataban con lanzas envenenadas, para tener suerte en sus cosechas de arroz. Éso era en India. Lo mismo pasaba con una raza de bengenleces. De hecho, ellos criaban a sus víctimas.
- Por qué con lanzas envenenadas? Un lanzazo te puede matar igualmente. Cómo es eso que criaban a sus víctimas?
- Bueno, los bengaleces criaban a los Meria. A una edad los bengaleces le daban una esposa, un pedazo de tierra y unos animales. O sea, las futuras víctimas vivían bien. Era bueno que se reprodujeran: era vital para la cosecha que hubiese víctimas. Diez o doce días antes del sacrificio, a la víctima le cortaban el pelo delante de una muchedumbre.
- cómo una religión así puede ser popular?
- Simple. Riegas la muerte con sexo. No es eso lo que hacen las películas, las series de televisión? Ponen un muerto, generalmente en la flor de la edad, bello. Ponen un ser humano a investigar, también bello, y distante porque se trata de alguien que piensa mucho, o conflictuado, porque se trata de alguien que piensa mucho. Me olvidé de mencionarte un detalle importante: luego de cortarle el pelo a la víctima, la muchedumbre se entregaba a la orgía. Pon en un club donde le van a cortar el pelo a alguien y lo van a sacrificar luego, pero donde haya una orgía
entre los dos sucesos, y veremos cuántos adherentes te haces.
- Eres bastante retorcido, sabes?
- Es que leo mucho.
- Como te dije, yo no leo. Pero me gusta que me cuentes historias mientras vamos a liquidar a alguien. Me pone en escena. Es aquí.

- Bueno, te sigo contando. La Víctima de los bengaleces eran considerados seres superiores. Ése es otro motivo para ser víctima. Pero la muerte era bastante cruenta. Para que no huyeran, les rompían las piernas o los drogaban con opio. Luego los ponían en una suerte de carrousell donde había un elefante de madera. Hacían girar el carrousel y la muchedumbre le tiraba cuchillos. Luego cortaban los restos en varios pedazos y los enterraban en los campos.
- A eso le llamaban religión?
- Cuántas veces has escuchado a un pastor o a un cura o a un rabbí, sobretodo a alguien de mucho poder dentro de su Iglesia que hay que destruir al enemigo. La mezcla entre una persona fanática religiosa, estúpida, y para colmo, con mucha pero mucha voluntad para destruir, es bastante peor que nosotros dos, que sólo vamos a matar a un tipo. No somos muy distintos de ésos bengaleces, tú y yo. La diferencia entre ellos y nosotros es que nosotros somos delincuentes. Ellos son religiosos. Por qué subimos por la escalera?
- Por miedo. Luego de decirme que el tipo podría haber contratado a alguien...bueno...se me ocurrió ser cauteloso.
- Como si estuviéramos en una guerra.
- Yo estuve en una.
- Cuál?
- En la primera del Golfo.
- Cómo te fué ahí?
- Bien. Dos heridas, una en la pierna izquierda y otra en el tórax, que afortunadamente no tocó ningún órgano importante. Luego de éso, al volver, dijeron que no estaba apto para ningún trabajo y me dieron una asignación mensual de dinero. Como ése dinero era una mierda, y ya había matado gente durante la guerra, me puse a hacer este trabajo. Igual sigo recibiendo el cheque del gobierno, pero se lo doy a mi hija para que crie a su hijo. Su marido la abandonó. Ya llegamos.
- Pateamos la puerta o tocamos timbre?
- No lo sé. Qué dices tú?
- Toquemos timbre.
- Y cuando nos abre, pateamos la puerta.
- Ok.
- Dí tus oraciones, imbécil. Jean Paul nos ha enviado!
- Díganlas ustedes!

El hamster pobre, que toma agua de la botellita automática. Los hombres toman gatorade.


DELINCUENTES.
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