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NEUROSIS POETICA  ©

Neurosis poética es una larga metáfora sobre el miedo. Es, según creo, perfectamente olvidable y carente de ilusiones, aunque según me ha dicho, insta a la sonrisa. Espero que la disfrutes y me mandes tu comentario, que nunca sobra.

Versión : 4.2


Escena 1
Interior de un café donde se recita poesía. Noche
Pablo Guerrero – Público.

Dentro del café vemos algunas personas más esmeradas en seguir con sus conversaciones que en escuchar al poeta (Pablo). Algunos amigos de Pablo intentan prestarle atención, pero están más interesados en las mujeres que en la poesía. Vemos, desde el escenario en una subjetiva, a una mujer vestida de rojo entrar y sentarse en la barra, pero sólo vemos el vestido y las piernas.

Pablo
Si hay algo que le pido a la mar,
Es que me lleve despacio,
Sin ruido, sin agobio,
Sin quebranto.
Si hay algo que le pido a la mar,
Es que en su universo de llanto,
Me agriete la piel a caricias,
Sin espanto…

(Pasa un tiempo demasiado prudencial hasta que el público se da cuenta que el poema ha terminado. Finalmente aplaude. Algunos, ni eso. Pablo se retira del escenario).


Corte a
Escena 2

El Barman del lugar limpiando los vasos.

Barman – Pablo – Mujer – Los mismos parroquianos, sentados en sus mesas.

Barman
Papito, ¿Qué tomás?

Pablo
Un whisky.

Barman (entendiendo la causa del trago)
Ah, los poetas y el whisky….¿cuál era el que se mamaba? ¿Con hielo o sin hielo?

Pablo
Todos. Con.

Barman
Estuvo bueno lo tuyo. Vas bien. Sos bueno.

Pablo
Gracias, pero…no. No soy bueno. La gente no dio ni media importancia.
No les tembló el corazón. No provoqué nada.

Barman
Es la incompresión hacia los genios, papito.

Pablo
Es que no hubo incomprensión. Tampoco hubo un genio... Conmigo fueron condescendientes…Me aplaudieron sin ganas...(silencio mediano) No, voy a dejar esto. No quiero más. Siempre es lo mismo.

Barman
Mirá, no me pareció tan malo, papito. (en “tan malo” Pablo intercala un “gracias” irónico)
No, en serio. Yo quisiera escribir como vos. Yo escribo, pero ni en pedo escribo como vos. Yo…bueno…me gustaría ser más romántico ¿sabés como me levanté a mi mujer? La arranqué mal de adentro de un boliche. La caché del brazo, vení para acá y listo…

Pablo (no muy sorprendido)
Que bueno. A eso le llamo yo practicidad… Mirá, en cuanto a escribir…
Tiene más lógica que atiendas un bar. Se aprende más de filosofía que escribiendo poemas que nadie quiere aplaudir.

Barman
Al final, ¿Qué te importa que te aplaudan, papito?

Pablo
Importa. Me encantaría lograr TODA la ATENCIÓN de un público.

Barman (se acerca, confidente)
A vos no te va tan mal logrando atenciones. Mirá esa mina, papito, te está relojeando desde que entró…Esa mina viene a todos tus recitales de poesía, y vos, ni bola…Vos no mirás mucho alrededor, ¿verdad? Tas mucho imaginando, mucha poesía, mucho piripipí. Mirá el caramelo que te manda Dios…

Mujer (a Pablo)
Disculpá, ¿no tendrías fuego?

Pablo
Sí. (le enciende el cigarrillo)

Mujer
Me gustó lo tuyo. Escribís bien y recitás mejor.

Pablo
Bueno, me gusta que te guste.

(un incómodo silencio se hace entre ambos. Intentan hablar al mismo tiempo)

Pablo
Dale vos.

Mujer
No, vos.

Pablo
No, dale vos. Yo no iba a decir nada interesante. Mejor dicho, no iba a decir nada que no hubieras escuchado antes.

Mujer
Me pareció oír influencias de Cortázar.

Pablo
Ah, sí, le robé un par versos. (se presenta) Pablo García, cometedor de latrocinios literarios. Un gusto. ¿Y vos?

Mujer
¿Qué ibas a decirme?

Pablo
Que sos bonita y me gustás. Y que si hay algún lugar con balcón hacia tus ojos, lo alquilo encantado.

Mujer (un poco avergonzada)
El arte de la política a vos no te sirve para nada. Vas directo al punto…

Pablo
¿Para qué perder tiempo en algo que resulta una obviedad?

Mujer
Por buena costumbre. Una tiene sus inhibiciones, vea.

Pablo
¿Va de “usted” la cosa? Antes de sacarse la ropa
es bueno sacarse las inhibiciones.

Mujer
¿Que hay si ésas inhibiciones son malas?

Pablo
Generalmente un orgasmo de premio. Pero el premio es para mí. Trataré de que vos tengas uno o dos premios también.

Mujer (medio enfadada en serio y medio en broma, recogiendo la cartera)
Definitivamente, nene, el venderte bien no es lo tuyo. (se levanta y se va hasta la puerta, sola y callada. Da la impresión altiva de una mina que abandona el lugar por hastío) ¿Y? ¿No venís?

Pablo (Al barman)
Después te pago éste. (señala el vaso)

Barman
Dejá, la casa invita.



Corte a
Escena Tres
Interior de la Casa de Pablo. Noche
Pablo. Mujer

Pablo y la mujer entran besándose. Tendremos una escena de sexo, pero no mostraremos el sexo. (básicamente, porque es aburrido ver sexo en el cine después que uno ha pasado de los diecisiete años. En todo caso, si la escena filmada enciende nuestras más divertidas y bajas pasiones, organizaremos después de la toma una orgía reivindicatoria en el set, pero NO MOSTRAREMOS SEXO)

Pablo
Bienvenida a mi humilde morada. Pregunta..¿Qué hacemos con la ropa?

Mujer (sonriendo)
Los poetas y los locos…

Pablo
No recuerdo qué poeta inventó lo de humilde morada. Lo de la ropa es de Sabina.

Mujer
A lo mejor los Dumas.

Pablo
Dudo de eso, tenían un castillo. No me contestaste.

Mujer
¿No me convidas algo para tomar?

Pablo
Tengo agua.

Mujer
Pensaba algo más bien efervescente.

Pablo
Tengo besos.

Mujer
¿Cuántos?

Pablo
¿Cuánto medís?

Mujer
1.60

Pablo
1.60 y dos más. Para que te lleves a la vuelta.

Mujer
Me sirven. (se besan. La ropa empieza a caer) Ahí tenés la respuesta, papito.

Pablo
No me digas papito, que me hacés acordar al barman, y me deserotiza bastante.


(la ropa va cayendo en el suelo. el plano se aleja de ellos dos y va recorriendo el pequeño departamento)



Escena Cuatro

Dentro del departamento de Pablo- Amanece.
Pablo – Mujer

Pablo está en boxer delante de la computadora, escribiendo. La mujer pasa detrás de él, usando la camisa que Pablo usó la noche anterior.

Mujer
¿Qué hacés?

Pablo (le contesta en piloto automático)
Escribo.

Mujer
¿Sobre qué escribís?

Pablo
Sobre anoche.

Mujer
Anoche no terminó todavía.

Pablo (intenta la buena onda, pero no le sale)
Ya es de mañana…

Mujer
¿Escribís sobre todas tus amantes?

Pablo
No son tantas, recordá que no me vendo bien.

Mujer (asombrándose)
Rápido de reflejos.

Pablo
Papá era boxeador y me enseñó a agacharme.
¿Querés café?

Mujer
Dale. (con intención) Y conversación si hay. Digo, si tenés…

Pablo (sin mirarla)
Café hay en el armario. La pava no tiene manija, así que agarrala con los agarradores de ahí. No hagas para mí, yo ya desayuné.

Mujer
No sos tan caballero. Post sexo, digo. ¿Dormiste?

Pablo
Estoy escribiendo.

Mujer
Me parece que ése es tu problema. Escribís antes de que sucedan las cosas. No sabés contestar una pregunta.

Pablo
Es que no dormí. Me cuesta mucho dormir en esa cama. Necesitaría algo más hospitalario. Como suero, y morfina.

Mujer
Yo necesitaría un poco de tu atención…Digo, para que se note que anoche cogí con una persona.

Pablo
Tenés toda mi atención. Estoy escribiendo sobre vos. Escuchá, esto te pertenece:

Tu nombre no tiene el olor a despedida,
Ni a pan tostado, ni a miel ni rosas,
Tiene el olor de las cosas olvidadas y perdidas
Tiene el sabor de las buenas cosas…

Mujer
Es gracioso que hables de nombres, cuando ni siquiera conocés el mío.

Pablo
No está tan mal eso, después de todo.
No lo tomes a mal, pero cuando escribo, escribo.

Mujer
Bueno, yo cuando me voy, me voy. (empieza a vestirse)

Pablo
¿Te llamo un taxi?

Mujer
¿No te dijieron nunca que sos un cabrón?

Pablo
Mil veces. Corrijo. Mil una veces. Contando ésta.

Mujer (terminando de vestirse)
Ajá. Anoche escuché que le decías al barman que querías un público dedicado.

Pablo
Oídos de lebrel, Papito.

Mujer
¿De qué?

Pablo
Nada

Mujer
Si querés un público dedicado, dedicate un poco más a tu público. La noche de anoche también pareció de poesía, pero….

Pablo
¿Y vos que buscás?

Mujer
Dedicación exclusiva.

Pablo (Revisándose bolsillos imaginarios)
No tengo.

Mujer
A la próxima mujer, en vez de hacerle un poema, hacéle el amor.

Pablo
Te acompaño abajo.




Escena 4

(POR FAVOR, POR FAVOR, POR FAVOR, en plano secuencia)
Exterior del Edificio donde vive Pablo. Día.
Pablo. Kiosquero. Mujer. Curiosos.

Pablo viene sacudiéndose la modorra. La mujer baja algo molesta. Abren la puerta. Se despiden, casi sin ganas. Pablo entra al quiosco y lo seguimos. Pide un atado de cigarrillos. Se escucha un frenazo de auto. El kiosquero y Pablo salen a la calle, ambos miran la calle. En el suelo, y golpeada por un auto, está la mujer. Algunos curiosos se reúnen, espantados.



Escena 5
Cama de Hospital. Día.
Pablo. Mujer. Médico

Vemos a la mujer recostada sobre la camilla, inconsciente. A su costado, un contador de pulsaciones va marcando lentamente el latido de su corazón. Entra Pablo, con las manos en el bolsillo. Han pasado varios días. Lo notamos por la barba de Pablo, por su desarreglo. No sabemos qué hace ahí, pero lo intuimos fatalmente culpable.

Pablo
Mirá…no sé tu nombre. Parece que tenés la mala costumbre de salir sin documentos. Te quiero pedir disculpas. Te quiero pedir disculpas porque…bueno…vos lo sabés mejor que yo. Vas a morir. Eso es lo que dice el médico. Que vas a morir. (llora y se siente desfallecer). Al parecer, tu cerebro se está muriendo.

Estuve pensando que me comporté como un verdadero cabrón con vos. Tenías razón.
La noche no terminó. La noche nunca termina. Te enojaste conmigo, porque yo estaba escribiendo sobre vos cuando vos estabas ahí. Ahí también tenías razón. No valía la pena que murieras por lo que yo estaba escribiendo. Por eso, te escribí de nuevo.
Te escribí algo.

Entra un médico. Mira a Pablo.

Médico
Disculpe.

Pablo no escucha. Saca una hoja del bolsillo. A medida que lee, el monitoreo cardíaco sube.

Pablo (Lee)
Que dimita Dios.
Que abdique,
Que se mortifique
Con el infierno de vivir.

Que dimita Dios,
Que no se justifique,
Porque le ha salido bien
El verbo sufrir.

Que se suba a los clavos de la cruz,
Que haga un tour por el Monte Calvario.
Que me muera yo. Que no mueras tú.

(Las pulsaciones de la mujer van subiendo. Oímos el bip más intenso del monitoreo cardíaco)

Pablo
Que se aburra Dios,
De matarnos, de torturarnos,
De olvidarnos en este mundo azul.
Que se acabe Dios con sus promesas,

Con sus negociados entre la culpa y la bajeza
Con sus mujeres de tul, con sus hostias,
Su agua bendita y consagrada, su fatal
Anatema ante la nada. Que dimita Dios.

Que no partas tú sin dejarme tatuado
En la espalda tu nombre de esperanza,
Sin haber olvidado mi maltrato, quiero
Ver como te levantas. Como andas.

Quiero que me maldigas,
Que me contradigas, y que te vayas a tu casa,
Pues se parecerá mi vida, sin eso,
A una miserable coartada.

(el pip del monitoreo cardíaco se vuelve plano) Pablo agacha la cabeza. El médico se acerca. La mujer está irremediablemente muerta.

Médico
Lo último que ella escuchó fue tu poema.
Peleó por escucharte hasta el final,
hace varias horas que tendría que haberse ido.


Escena 6
Interior de un bar de viejos – Día
Pablo. Gente


Vemos a Pablo, dentro de un bar. Su alrededor se mueve apresuradamente, ríe, gesticula, la pasa bien. Pablo no hace nada más que mirar su vaso de cerveza.
(escena robada de Trainspoitting, por si hay alguna duda) Lentamente haremos un travelling hacia un primer plano de los ojos perdidos de Pablo. De ésos mismos ojos saldremos hacia una cámara subjetiva de los ojos de Pablo que engendrará la Escena 7. En ésta cámara tenemos que tomar el vestido de la MUJER cuando entre al bar.


Escena 7

Bar de la Escena 1- Noche
Pablo. Público. Mujer

Pablo está sobre el escenario. Está leyendo el mismo poema que en la escena 1. Pasan las mismas cosas. En un momento, en plano subjetivo, vemos entrar a una mujer con el mismo vestido que en la escena 1 (el de la MUJER). Nunca le tomaremos la cara.

Pablo
Si hay algo que le pido a la mar,
Es que me lleve despacio,
Sin ruido, sin agobio,
Sin quebranto.
Si hay algo que le pido a la mar,
Es que en su universo de llanto,
Me agriete la piel a caricias,
Sin espanto…

Corte a

Pablo y el Barman conversan en voz baja. En determinado momento, el Barman se acerca a hacerle una confidencia. Tomamos a la mujer de espaldas, y escuchamos una voz de mujer (la misma que la de LA MUJER)

Mujer
Disculpá…¿Tenés fuego?

Pablo
No. (Pablo se levanta. Saluda al Barman. Hace unos pasos y se vuelve y le dice a la mujer) Mejor dicho: ni en pedo. Y ni en pedo se te ocurra pasar por mi casa.

La mujer queda con el rostro desencajado, no entiende nada. Pablo Sale del bar.



Escena 8

Exterior del Bar. Noche
Pablo

mira la cámara:

Pablo
Algunos accidentes pueden evitarse…

Se va caminando lentamente por la vereda, mientras de fondo suena “Bitter Sweet Symphony” de The Verbe. Cuando llega a la esquina cruza despreocupadamente y lo atropella un auto.

FIN



NEUROSIS POETICA.
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